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viernes, 25 de mayo de 2018

Las voces en tu cabeza


¡Ey!¿Me echabas de menos? Veo que estas en un mal momento y vengo a aprovecharlo para ponernos un poco al día, que creo que me tienes un poco olvidada y eso no puede ser, sabes perfectamente que no te vas a deshacer de mi.
¿Cuándo fué la última vez que me diste la razón?¡Ah! si, aquella en la que se te fue de las manos el alcohol y el bisturí, me encantó tu cara de impresión cuando viste  ese enorme charco de sangre en el suelo, resbalando por tu muñeca, una pena que no continuaras, ya sabes que solo serías un -1 en una lista interminable de seres mediocres.
¿No te has olvidado verdad? Lo se porque cuando hablas con la gente escondes el brazo, ese brazo lleno de cortes tan bonito que te recuerda lo miserable que eres. A veces me pregunto porqué te empeñas tanto en acallarme y silenciarme, sabes que cualquier resquicio de flaqueza me ayuda y me motiva.
La verdad, había estado escondida durante algún tiempo, unos cuantos meses mas de lo habitual y casi creí que iba desvanecerme ... pero no, aquí sigo, mi resiliencia es mayor que la tuya y siempre lo será.
¿Qué te perturba ahora? ¡Oh! Ya veo ya, lo de siempre, sabes que eres una inepta en cuanto a relaciones sentimentales se refiere, eres consciente y después de tantos años las circunstancias me han dado la razón: no mereces que te quieran. ¿Te acuerdas la primera vez que te enamoraste? Fue el sentimiento más impactante que has sufrido y te ha marcado para siempre y te marcará. Nunca te quiso y nunca te va a querer, se que eso lo tienes asumido pero ese recuerdo y esa sensación están perennes en tu mente, a veces lloras tanto y tan fuerte que es difícil aplacar esa ansiedad de que algo que no pudo ser pare de una vez. Como estoy dentro de tu mente puedo verlo todo con nítida claridad, veo cada pensamiento, cada sensación y cada memoria. Se que intentaste buscar el cariño en una relación en la que no fuiste suficiente, pero que en cambio otra persona si que lo fue y por mucho que te esforzaras tú nunca ibas a ser oficialmente la elegida, solo el pasatiempo de fin de semana. Siempre ha sido así y lo sabes, nunca serás suficiente porque nadie quiere un juguete roto y usado. Da igual lo que te machaques haciendo deporte, lo que te maquilles, los esfuerzos que pongas en verte bien por fuera porque cuando te conocen ven lo que realidad eres: un fraude, un monstruo y un ente despreciable. ¿Por qué te empeñas? ¿qué pasó ese verano cuando estabas sumida en la mas absoluta mierda? Que te dejó, te dijo "no quiero complicarme la vida" ¿quién quiere estar con una alcohólica incapaz de controlar sus emociones? Sí que disfrute eso, estabas en lo mas hondo de tu propia desgracia. Le escribiste, le escribiste en busca de ayuda pero solo reabriste heridas y tu corazón dolía y tu desesperación crecía. Nadie sabe la cantidad de lagrimas que has derramado todas esas noches oscuras en tu habitación con aroma a cerveza, vino, tequila, vodka y cualquier otra bebida que pasara por tus manos.
De repente algo pasó y encontraste una rutina, un trabajo nuevo y parecía que salías de ello, me asusté pero... volviste a repetir el patrón. Si es que eres un ser patético buscando que la quieran. Esta vez ni te dijo nada, solo te cambió como quien se va a una tienda a cambiar algo que no le gusta, como quien tira una piedra a un lago: las ondas se expanden pero terminan. Así de rápido termino esa relación pero hubo algo que dijiste que me inquietó: "este es el último cartucho, después de esto no pienso abrirme a nadie". Han pasado dos años y medio de eso y efectivamente lo has hecho, te has mantenido en tu palabra a pesar de volver a sentir esa sensación que tanto de gusta de confort, seguridad, esa de estar como en casa; lo cogiste todo y lo arrojaste fuera de ti pero aún así te afliges con una foto, un comentario o cualquier cosa que esté relacionado ¿verdad? Pude ver con mis propios ojos ese martes horroroso que no podías ni levantarte: la pena, la resaca y la cantidad de sustancias ilegales que corrían por tus venas te estaban pasando factura. Encontrarse cara a cara con tus debilidades estando yo susurrandote no es buena idea.
Ahora que estamos tu y yo a solas y ya eres capaz de mirarme de frente y apostármelas ¿qué vamos a hacer? ¿Vas a intentar no ser una zorra insensible? Has visto lo que pasa cuando actuas así, yo siempre gano, además he visto que en el fondo te gusta ver a la gente sufrir, especialmente los que han podido tocar tu corazón, te embarga el odio y quieres, no no, necesitas hacerles daño pero ese daño que les provocas, me da mas fuerza a mi, para martirizarte cada día con la realidad que te rodea:

ERES UN SER MISERABLE QUE NO MERECE SER AMADO, ASÍ QUE NO TENGAS PIEDAD COMO ELLOS NO LA HAN TENIDO CONTIGO.

Buenas noches querida mia, no te olvides, yo SI siempre estaré aquí para recordarte cual es tu lugar.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Cuando tu ex jefe no tiene buena opinión de ti

¿Alguna vez os ha pasado que tiempo después os habéis enterado que vuestro jefe no habla bien de vosotros? Tu creyendo que dejaste la empresa en buenos términos (baja voluntaria) y te encuentras con que va diciendo que eras un vago/a, mal queda, que no hacías tu trabajo, que ibas a tu bola, ... En fin, una serie de cosas que JAMÁS te dijo a la cara, un feed back básico en cualquier empresa para estimular y mejorar la productividad.


No os asustéis, es más común de lo que parece y para un reclutador de cualquier empresa que se dedique al outsourcing (por cierto, la mayor parte de trabajadores externalizados fijo que son servicios que NO se pueden externalizar, "güelcom tu Espein") sabe que si un ex compañero o jefe, te pone fino filipino el primero en quedar mal es él, no tu, a excepción que tu entres al trapo y empieces a soltar improperios. Esto me ha pasado hace poco aunque ya tenía mis sospechas: no me volvían a reclutar en cierta empresa porque mis superiores por lo visto no estaban contentos con mi rendimiento a pesar de haber recibido el 100% de los incentivos, haber coordinado grupos de trabajo e incluso darme mas responsabilidad de la que correspondía a mi puesto, me presentaba voluntaria en las guardias, me quedaba mas tiempo si era necesario. En resumen, pusieron confianza en mi, pero mis esfuerzos no fueron suficientes porque quedaron eclipsados por no ser puntual. Sí, mea culpa, no era puntual, a cambio salía más tarde cuando algún cliente pesado me llamaba a última hora de la tarde, cumplía las horas: si entraba a y cuarto salía a y cuarto. SIEMPRE. El caso es que como recuperaba y respetaba mis horas (yo en mis hojas de trabajo computaba minutos), como no recibí ninguna queja al respecto, dí por sentado que compensar y demostrar que por el mismo precio tenían a una supervisora estaba haciendo el trabajo. Se me olvida que en España lo importante es entrar a tu hora y no salir nunca a tu hora. El atraso de los atrasos, el despropósito de la productividad, lo arcaico y lo que ya huele. Todo sea dicho, era una empresa MUY grande, una entidad financiera muy importante y funcionan así, a la antigua usanza. Otra razón que tuvo mucho que ver en mi impuntualidad era el insomnio y que mi salud se vio comprometida seriamente, hasta el punto de sufrir una gingivitis ulcerosa aguda por el estrés y además de la operación de anginas con 30 tacos, ya que me pasé un año entero sufriendo unos catarros que me llevaron a tener una pulmonía. Un superconsejito: si tu salud física empieza a verse comprometida ese trabajo no merece la pena.

Por otra parte y cambiando de tercio, en mi experiencia personal he llegado a sufrir mobbing del tipo ser un trabajador invisible: nadie me hablaba, era el último mono. Esto me produjo un sobreestrés con veintipocos años que acabé en el psicólogo, mi rendimiento bajo enteros, era descuidada y me pasaba la vida llorando. Ni un trabajador es un autómata y hacer eso es una verdadera crueldad. En vez de sentarle y preguntar "¿Qué te pasa?", es mejor decirle "Llega a tu hora o te vas a la puta calle". Entiendo que haya gente con mucho morro, pero vamos a intentar humanizar a los trabajadores y tratarlos como personas, no como números.

Tras estas experiencias creí que lo tenía todo superado... ¡CRASO ERROR! Salí de Málaga y me metí en Malagón. Como una de mis ideas es "hasta que no lo pruebas no sabes si te gusta", me pasé de la informática a lo que estudié. Al principio la cosa iba distendida, iba cogiendo manejo y soltura, iba aprendiendo, era interesante, era un ambiente más dinámico y eso sí, más pequeño, pero no dependía de diez departamentos distintos ni de gente que ni conocía. Parecía mejor. La cosa empeoró cuando hubo sobrecarga de trabajo, cuando las cosas no empezaban a salir y cuando todo parecía culpa mía: todo lo hacía mal, o eso me transmitía mi superior, el cual a veces ni atendía razones y sus respuestas eran de "yo tengo un doctorado", en plan que era superior en todo y que no podía estar equivocado ¿Adivináis que pasó con la start up? Se fue a la mierda por una mala gestión: sobrecarga de trabajo, vender experimentos que no se sabían hacer. Un órdago que se metió la colega y que le salió por el orto... O no. Ahora la persona que era mi "jefa" abrió el MISMITO tipo de empresa con la misma cartera de clientes. Me pregunto si los inversores lo saben, me pregunto si los inversores han vuelto a invertir. No volví a saber nada de esa persona y tampoco quiero. Fue una experiencia nefasta, nunca trabajaría con alguien así.

Con todo esto quiero decir que la autoestima en cuestiones laborales se ve minada y acabé en un proyecto distinto a ver si me despejaba. No fue bien pero después de lo vivido era moco de pavo.

A día de hoy de lo único que me ha servido este tipo de experiencias es para:

a) Tener buenos compañeros es VITAL. Casi mas que buenos jefes.
b) El ambiente laboral tiene que propiciar un feed back tanto para felicitar a tus trabajadores como para decirles lo que hacen mal y mejorar su trabajo.
c) Facilitar la flexibilidad horaria y el teletrabajo.
d)Tratar a los empleados como seres humanos que a veces no tienen buenas épocas.
e) Poner en tus referencias a aquellas personas con las que tuviste una experiencia satisfactoria.

¿Fácil verdad? Si llegado el caso, se presenta la situación en la que el reclutador o la persona de recursos humanos haya obtenido malas referencias tuyas trata siempre de ser objetivo, no caer en el insulto e intentar hacer ver las discrepancias que hubo a la hora de trabajar. Es de cajón que no te vas a llevar bien con todo el mundo pero trata de no ser peyorativo o eso te dará mala imagen.

Mucho ánimo a todos los que estamos en búsqueda de trabajo y sobre todo los que os guste las cosas claras y a la cara pero siempre con buen talante :)

domingo, 26 de julio de 2015

Hipocresía y otras artes

A veces, cuando mi yo mundano y loco se encuentra en una encrucijada y trata de ver las cosas desde otra perspectiva, acudo a mis amigos de fatiga para que me aconsejen e incluso que me digan qué hacer. La mayoría de las veces, al final, hago lo que me sale de la pepitilla.
Y es que Cruella Van Doom es mi alter ego y es mucho mas racional, crítica y fría que mi yo habitual. Ella ve los errores habituales de los seres humanos, ve lo absurdo y molesto que son nuestras dudas, ve lo que yo no veo muchas veces.
Releyendo algunas entradas me he dado cuenta de lo hipócrita que he sido en alguna de ellas, sobre todo cuando hablo del miedo, cuando Cruella se queja de como nos dejamos llevar por el y yo, como una imbécil soy la primera que me presto a sus paranoias. Como sigo cometiendo el mismo error de creer saber lo que piensa la otra persona y lo que va a hacer y antes de que lo haga anticiparme y ya de paso dejar claro quien tiene el control y quien manda aquí,
Creo que se como he llegado a este punto: el punto de ser una persona que sabe exactamente que distancia poner y donde no dejar pasar. Han sido 4 años de práctica para construir un espléndido muro de hormigón armado ¿cómo es posible que otro ser humano haya dejado una herida tan profunda?¿cómo ha podido esa persona hacerme cambiar la visión de todo hasta el punto de tener tanto miedo que huya como si me fuera en ello la vida? Nadie me obligó a seguir adelante en su día con algo que no podía ser pero ¿se me puede culpar de todo? A partir de ese día, algo cambió y se han sucedido otra serie de personas que de una manera u otra que me han hecho daño, de otras maneras y a otros niveles. Y yo también aprendí a hacer daño y a protegerme.
Ahora que vuelvo la vista atrás y me planteo un futuro distinto me pregunto "¿qué errores he cometido y por qué los vuelves a cometer?". Esta claro que el modo de vida que he llevado, a nivel sentimental, no ha sido el mas correcto ni el mas adecuado para mi. Lo único que me ha producido es ser peor, ser insensible, ser una persona triste y quiero cambiarlo, hay que cambiarlo. Una tarea diaria, un esfuerzo constante y cuando el miedo vuelva a atacar, pararse respirar hondo y pensar "va a doler, va a ser difícil pero dejarás de estar triste". Pero este camino, como muchos otros, lo tendré que caminar sola, cosa que no me apetece absolutamente nada porque ya me he preocupado de tener soledad a raudales durante estos últimos años. A lo mejor, quizás, haya alguien que quiera acompañarme ¿algún Samsagaz Gamyi en la sala? Que con este calor seguro que no tenemos que ir muy lejos para fundir el anillo XD En fin, con tanto tiempo libre cuesta ver mas allá de qué serie me veré hoy o qué puedo vender por eBay para tener algo más de cash flow.

Seguiré releyendo antiguas entradas en busca de la sabiduría de Cruella y a ver si dejando fluir los pensamientos de una manera natural llego a una conclusión en la que no salga a flote ni mi orgullo ni mi mal genio.

miércoles, 22 de junio de 2011

La real deformación de la irrealidad

A falta de cosas interesantes en mi vida o que carezcan de algún tipo de importancia para compartirlas, sigo en la línea del consultorio que parece que os gusta.
La entrada de hoy va dedicada a una enfermedad que hoy en nuestros días es bastante común y que dependiendo de la persona afecta de una u otra manera: la depresión. Contrariamente a lo que la gente piensa, no se está triste ni todo el día llorando, para nada, el síntoma principal es la desgana y la apatía. En mi vida jamás he pasado por ese estado, carezco de experiencia al respecto pero si la he vivido de cerca, en la mayoría de las veces de una manera impuesta (maldita la hora en que me relacionaba con otros seres bípedos) Como ya me es costumbre os transcribo el mail que he recibido ... y sí, es una chica otra vez.

Nunca he sido una persona muy positiva, me cuesta bastante ver el lado bueno de las cosas, es decir, para mi el vaso siempre está medio vacío. A pesar de eso, aquí sigo, buscándome la vida como puedo. Cada día intento ser consciente de lo bueno que tengo a mi alrededor: amigos con los que salir, salud, una familia, una casa donde cobijarme y un futuro. Intento mantener un equilibrio. Se que no voy a ser la alegría y el optimismo personificado, se mis limitaciones, pero últimamente cada día se hace todo más cuesta arriba. 
A pesar de tener una carrera y doctorado no encuentro un trabajo decente y ahora con la crisis mucho menos. Estar pagando recibos e hipotecas a base de trabajillos de tres al cuarto o pidiendo dinero prestado me hace sentir como un parásito. Obviamente sigo viviendo con mis padres porque me es imposible independizarme y rozando la treintena me da ya hasta vergüenza. La mayoría de antiguos compañeros de clase se han casado, se van a casar o se han ido a vivir con sus respectivas parejas, algunos incluso ya tienen hijos. No es que yo quiera pareja, estoy soltera y bien en ese sentido, pero parece como si el resto avanzara y yo estuviera estancada o hubiera retrocedido hasta los 18 otra vez. 
Nada me motiva, todo lo que empiezo no lo termino, no tengo ilusión por nada sólo me apetece salir por ahí emborracharme como si fuera un adolescente malcriado e ir a conciertos de música, los cuales la mitad no puedo pagarme porque no tengo dinero.
No hablemos ya del tema amoroso. Tengo un radar para raros, traumados con síndrome de carencia afectiva que me despiertan el instinto de superhéroe salvadora, que cuando por fin salen de la mierda y me he comido toda su porquería yo paso a segundo plano. En este punto me replanteo mi amor propio y mi dignidad. No es sano, lo se, porque la mayoría de las veces acabo reviviendo mis antiguos demonios y odiándome, asqueándome y volviendo a dejar de comer.
Hago resumen de mi vida y no veo ningún logro digno de mencionar. La vida se me va y yo sigo aquí cada día, viéndola pasar. Las fuerzas ya no son las de antes, la ilusión ya no es la de antes, las ganas ni si quiera están ya. 
No he hablado de esto con nadie porque detesto que se compadezcan o que me cuenten que ellos también están mal o peor aún que exagero. Ha sido tanto tiempo escondiendo sentimientos y haciéndome la dura que cuando realmente estoy mal y siento que no puedo más, la gente no me toma en serio. La típica pesadilla donde quieres gritar pidiendo ayuda y nadie te oye o ni siquiera te sale la voz.
Reconozco que se me ha pasado por la cabeza acabar con todo esto de un plumazo y que incluso lo he planeado con los medios de los que dispongo. No se qué hacer, me he bloqueado.

No me canso de repetirlo, las relaciones humanas están totalmente sobrevaloradas pero no puedo pretender que seas como yo, como leí una vez "soy edición limitada" La verdad que si conociera a algún bueno psicólogo te lo recomendaría pero en el mundo real por desgracia no abundan, por no decir que no existen, como Papá Noel, lo mismo son los padres, a saber.
La vida en sí, no tiene ninguna realidad, no es así o asá, es la vida. Cada cual la vive según su pasado y su presente y así le irá en el futuro. Seguro que puedes hacer alguna otra cosa, seguro que puedes irte fuera a buscarte la vida pero también estoy segura que el miedo en parte te paraliza. Ponte frente al espejo y se honesta contigo misma, empieza a desechar todo lo innecesario, especialmente ese instinto maternal absurdo. Y recuerda que "lo que no te mata te hace más fuerte" Te falta arranque y arriesgarte. Para morir tendrás tiempo.

Y ahora señores, disfrutaré de una peli de Lars Von Trier. No es por dármelas de moderna y entendida pero tengo curiosidad en saber porque este mindundi tiene tanto ego.

viernes, 25 de marzo de 2011

Cartas sin retorno

Hoy en día recibir cartas y escritas a mano es raro, extraño y muy poco habitual. Normalmente lo que encuentro en mi buzón es lo mucho que me "quiere" el banco, frases de ánimo en propaganda y un montón de recibos que sólo me quieren por mi dinero. Los clásicos como yo los llamo. El otro día, un día normal como otro cualquiera, encontré en mi buzón una carta. La gracia era que no estaba dirigida a mi, es más, la dirección ni siquiera se le parecía a donde yo vivo. Realmente el cartero o necesita unas gafas urgentemente o se había pasado con el carajillo matutino. El remitente no me resultó para nada familiar pero aún así, antes de dejarla encima de la repisa donde dejamos el correo extraviado no pude reprimir mi curiosidad ¿Quién escribe cartas a mano hoy en día? Así que por una vez en mi vida ... bueno, quizás por segunda o tercera vez, hice algo ilegal: abrir el correo ajeno. Al fin y al cabo no todos los días algo despierta mi lado fisgón.

Antes, intenté buscar la dirección en google maps, tan solo para saber cuán de lejos se había equivocado el cartero. Nada más y nada menos que en la otra punta de la ciudad. Le iba a durar poco el trabajo al amigo o amiga repartiendo las cartas con tanto tino. Además de eso busqué el nombre del remitente y el del destinatario. Encontré unos cuantos resultados que no me condujeron a nada. Solo sabía que una chica había escrito a un chico. 

Así que me dispuse a abrirla. Me encontré con tres folios escritos por las dos caras. Gracias al cielo la letra era clara y por lo que pude ojear no estaba escrita en lenguaje sms o con faltas de ortografía que te hacen sangrar las retinas como es lo corriente en los tiempos que corren.

Haré un breve resumen intentado plasmar lo que ella decía, aunque me va a costar lo mío:

Toda mi vida me he encontrado en un segundo plano. Toda mi vida he sido el observadora y no la observada. En cierta manera eso me ha dado ventaja y puedo prever los siguientes pasos en las decisiones de los demás, pero en tu caso me cuesta. Supongo que será el hecho de que te mire con otros ojos y que sienta una presión en el pecho, la necesidad continua de tu presencia y las horribles ganas que me invaden cada día de compartir dos simples palabras contigo. 
Llevo observándote dos años y no me acuerdo como era yo antes de conocerte o mejor dicho, antes de que te cruzaras en mi vida. Supongo que estaba vacía. Una especie de autómata que se levantaba cada día para ir a la universidad, estudiar y volver a dormir. Una vida lineal, un encefalograma plano, un sin sentido. A veces no puedo creer que un ser humano pueda hacer cambiar el mundo de otro. Volverlo del revés o que todo se vea más nítido y colorido. 
Nunca me he creído especial, no he sobresalido en nada, soy alguien que pasa desapercibido como una costumbre, algo que no te das cuenta que está ahí porque forma parte del paisaje. Me conformaba con verte y saludarte por las mañanas. No necesitaba más porque sabía perfectamente que si hubiese ido más allá habría acabado en un lugar en el que no quiero estar. Pero heme aquí al borde de la absoluta desgana y el tedio, echando de menos mi vida tranquila y plana cuando todo era normal y sin sobresaltos. Sabía que algún día pasaría, es ley de vida, es lo que tenía que ocurrir. En el fondo lo sabía pero deseaba no estar allí cuando ocurriera. Deseaba que no fuera ella, pero mi presentimiento estaba latente, susurrándome todos los días lo que sabía de sobra que pasaría. Reconozco que intenté evitar que la conocieras. Al fin y al cabo la conozco desde hace mucho más tiempo que tu y se sus virtudes y sus debilidades, sus costumbres y sus manías. Al fin y al cabo es mi hermana. 
Ahora te veo en mi casa, oigo vuestras conversaciones, veo como la sonríes, como la acaricias y como la miras y me siento cansada, como si algo me hubiera quitado una pieza vital en el sistema que me mantiene en movimiento. Hay algo dentro que no funciona y no se como arreglarlo. Tristeza lo llaman. Un agujero que crece cada día. Una fuerza que absorbe toda la luz y desaparece.
Al mirarme al espejo sólo veo un ser animado sin vida. Las fuerzas se me escapan de entre los dedos y ahora la presión en el pecho no me deja respirar. No me gustaría decir que la vida ya no tiene sentido, pero si alguna vez lo tuvo se ha perdido por el camino. He perdido. Sabía que nunca podía ganar. Ella era la indicada, era la que tenía el número ganador. Siempre lo tuvo. 
La esperanza ha sido mi peor aliado. Ha sido el lobo vestido de cordero acechando impasible para apuñalar y desgarrar cualquier atisbo de ilusión y ahora me desangro poco a poco.
Ayer me preguntaste si salía con alguien y yo contesté que no, te reíste y me dijiste que te parecía increíble que una chica tan encantadora no estuviera con nadie. Eso me hizo pensar que qué era lo que yo me merecía y si algún día conseguiría estar completa. El volver a respirar sin notar un enorme opresión en mis pulmones. El sonreír cuando veo al perro del vecino quitarle el periódico al de al lado mientras su mujer le persigue. El sentarme en el parque un día soleado mientras disfruto de un buen libro. Salir y disfrutar. Simplemente disfrutar. 
Me has quitado mi ilusión y me has dejado desterrada en un lugar vacío y oscuro del que no se salir. Mi peor pesadilla se ha convertido en realidad: grito y nadie puede oírme a pesar de estar todos en la misma habitación. Nadie me ve. Nadie me oye. Nadie. Incluso yo ya no me reconozco. Soy un espejismo, una copia de lo que fui. Un juguete estropeado que nunca volverá a funcionar bien. Todo porque un día decidiste aparecer en mi vida y de paso enamorarte de alguien que nunca sería. 
No, no es culpa tuya ni tampoco mía. No es culpa de nadie pero necesito echársela a alguien para seguir adelante. Te quiero tanto que creo que me ahogo con tan sólo decirlo en alto y por eso te escribo esta carta, porque no tengo valor de hacerlo en persona. Sería incapaz de mirarte a los ojos y decirte que te odio y te quiero tanto que quema y destruye cualquier atisbo de cordura. 
No puedo más y por eso me voy. Dice el refrán que "ojos que no ven corazón que no siente" Algún día espero verte y no sentir. Algún día espero no sentir nada parecido y no volver a este lugar gris en el que me encuentro. 
Intentaré odiarte, es más fácil.

Exceptuando algunos párrafos y otras frases, básicamente la carta es lo que decía. Me pregunto si será cierto que odiar a alguien al que amas tanto es más fácil, especialmente cuando no lo puedes tener. Estas emociones se salen totalmente de mi entendimiento y me alegro de vivir una especie de "encefalograma plano" como dice la carta. Sin sobresaltos ni hundimientos. 

Estuve toda la noche dando vueltas a si debía volver a poner la carta en la repisa. En parte sería lo correcto pero por otro lado si el chico en cuestión recibía la carta probablemente la hermana de la remitente se enteraría y podría complicar las cosas al extremo. Así que al día siguiente decidí escribir una pequeña nota a la "alma en pena" esperando que la recibiera.

 Nadie puede hacer que te sientas inferior si tú no se lo permites.



Creo que me estoy ablandando con el tiempo.